Eso que ven al lado del cepillo ES pelo de mi gata. Lo saqué en una sola sesión de 5 minutos. Yo quedé con la boca abierta. No sabía que cargaba tanto pelo encima la pobre.
Miren la carita de Gris. Ojos cerrados, en modo spa total. Antes ni me dejaba acercar con otro cepillo. Con el MichiGlow fue amor desde el primer pase. Ahora viene solito cuando lo agarro.
Este momento es el mejor de todo el producto. Presionas el botoncito y sale esa bolita perfecta de pelo sin tocar nada. Mis hijos se volvieron locos viéndolo. Limpieza en dos segundos, literalmente.
Tenía miedo de que en el pelaje oscuro de Carbón no se notara el resultado, pero el pelo que salió era impresionante. Además se quedó quieto todo el tiempo. Para gatos negros también funciona de maravilla.
Guardé todo el pelo de la primera semana para mostrarles. Eso es lo que mi michi botaba y quedaba en el sofá, la cama y mi ropa. Ahora ya no encuentro pelos por ningún lado. Vale cada peso.
Jajaja este es Rayitas apropiándose del MichiGlow. Lo dejé en el piso un momento y ya lo estaba abrazando. Supongo que eso significa que le gustó demasiado. Tuve que comprar un segundo porque no me lo devuelve.
Mi Mantequilla tiene 8 años y nunca había aceptado que lo cepillaran. Con el MichiGlow se recostó solito y se quedó así toda la sesión. Mi mamá tampoco lo podía creer. Este cepillo hace milagros.
Fíjense en esos dientes, qué tan fino y parejo es el acero. Se nota que es calidad real, no plástico barato. Lo he lavado varias veces y sigue igual de nuevo. Una inversión que dura, eso sí es verdad.
Chispas posando con su nuevo mejor amigo. Juro que lo busca solo cuando quiere que lo consientan. Antes el cepillado era un drama de 10 minutos. Ahora es nuestro momento favorito del día los dos.
Nieve es de pelo largo y antes de MichiGlow vivía con nudos que la molestaban. Ahora la cepillo todos los días y el pelo le quedó suave como seda. Y lo más bonito es que disfruta la caricia en la carita.
Lo primero que me llamó la atención fue el diseño. Se ve serio, no de esos juguetes plásticos que se parten al mes. El peso en la mano se siente bien, el mango no resbala. Y funciona exactamente como dicen. Cero quejas.
Canela es inquieta y yo pensé que iba a ser imposible cepillarla. Pero se quedó parada toda la sesión sin moverse. El cepillo pasa tan suave que creo que ni siente que la están peinando. Nos ganamos a la más brava.
Me rindo. Cepillándole la barriga. La BARRIGA. Eso es literalmente imposible con ningún otro cepillo. Mimi normalmente muerde si la tocas ahí. Hoy se quedó dormida mientras le daba. MichiGlow tiene poderes.